$0Command & Conquer Renegade™ Sé el comando
Asalta bases enemigas a pie o al volante de un tanque robado, con armas enormes y una guerra de ciencia ficción kitsch que nunca se toma demasiado en serio a sí misma.
¿Vale la pena Command & Conquer Renegade™?
Command & Conquer Renegade™ vale la pena si…
- creciste con Command & Conquer y siempre te preguntaste cómo se sentía el trabajo del comando desde el suelo
- te gustan los shooters con humor de serie B y un héroe que suelta comentarios entre las explosiones
- quieres batallas en equipo donde los ingenieros reparan tanques mientras los infiltrados se cuelan en la planta de energía enemiga
- disfrutas de los shooters retro con gráficos low-poly y diseño de la vieja escuela
- prefieres robar un Mammoth Tank antes que caminar
Capturas de pantalla
El juego de estrategia, jugado desde dentro de un soldado
En los clásicos Command & Conquer veías al comando desde arriba mientras paseaba entre fuego enemigo y volaba edificios. Renegade te pone en sus botas. Eres Havoc, un comando de GDI con más réplicas que nadie, enviado a territorio de Nod durante la Primera Guerra del Tiberio, y esta vez la base que asaltas no es un montón de sprites en un mapa. Caminas hasta la Hand of Nod, entras y te abres paso habitación por habitación. Refinerías, plantas de energía, complejos enteros: las estructuras que antes bombardeabas desde una distancia segura ahora tienen interiores, guardias y puertas con tarjetas. Puedes alternar entre primera y tercera persona, y eliges tu propio enfoque, mezclando fuerza bruta, sigilo y alguna que otra carga explosiva bien colocada.
Tanques, lanzallamas y un arsenal muy grande
¿Para qué dispararle a un buggy de Nod si puedes conducirlo? Los vehículos están ahí para tomarlos: apodérate de un Flame Tank, sal a rodar en un Mammoth Tank de dos cañones o quédate con cualquier otra cosa que tenga motor y arma. A pie, el arsenal va desde el Tiberium Auto Rifle y el Chemical Sprayer hasta el Personal Ion Cannon, y también puedes hacerte con armas de Nod, algo que GDI no aprobaría oficialmente. La campaña te manda por territorio en manos de Nod con todo esto, y se entrega de lleno al tono de serie B: ambiente de película de acción ochentera, frases cursis y un héroe que nunca encontró una situación que no mejorara con un comentario oportuno. Se nota su edad, con sus polígonos bajos y todo, pero la música y la escala de las batallas siguen sosteniéndolo.


















