$29.99Shadow Warrior Katanas, escopetas y demonios
Ábrete paso a tajos y disparos por una invasión demoníaca en la piel de un sicario corporativo que no para de hablar.
¿Vale la pena Shadow Warrior?
Shadow Warrior vale la pena si…
- quieres un shooter rápido y sangriento donde la espada es la protagonista
- te gusta la comedia negra y un héroe que no para de hablar
- añoras los shooters de la vieja escuela con secretos que encontrar y hordas que trocear
- disfrutas de un dúo de película de amigos formado por un mercenario y un demonio sarcástico
Capturas de pantalla
Una katana que no es un arma de respaldo
La mayoría de los shooters tratan el combate cuerpo a cuerpo como lo que haces cuando se acaba la munición. Aquí la katana es la estrella. Cortas a los enemigos con golpes de precisión quirúrgica, encadenas combos fluidos y atraviesas una horda entera de un solo tajo. Añade poderes místicos para congelar o paralizar a un demonio, lánzate con un impulso y remata el trabajo. Un momento estás admirando un antiguo templo silencioso, y al siguiente estás troceando a un demonio enorme mientras Lo Wang suelta otro chiste. El desmembramiento es minucioso: brazos, piernas, cabezas, todo, repetidamente y en rojo.
Armas de fuego, mejoras y secretos de la vieja escuela
Cuando la espada no basta, está el arsenal: revólveres, escopetas de cuatro cañones, flechas de ballesta explosivas, lanzacohetes con guiado láser. Cada arma tiene sus propias mejoras de potencia, velocidad y disparo alternativo, y los secretos escondidos por los niveles te recompensan con puntos para armas, habilidades y ventajas pasivas. Es un guiño de manual al original de los 90, al que este juego cita abiertamente en sus diseños de niveles, enemigos y jefes. La banda sonora lo sostiene todo, y algunas pistas destacan de verdad.
¿Qué deberías saber antes de jugar?
¿De qué va la historia?
Lo Wang trabaja para Zilla Enterprise y recibe la orden de hacerse con una hoja legendaria de poder ilimitado. Su empleador lo traiciona y lo deja por muerto, y a partir de ahí la trama mete dioses antiguos de otro reino, una invasión demoníaca y la verdad que hay detrás de todo. El verdadero atractivo es el dúo: Lo Wang, un mercenario sin filtros, y Hoji, un demonio exiliado con la lengua afilada. Sus diálogos sostienen la campaña, y hacia la mitad te descubres preocupándote de verdad por lo que les pasa a los dos.
¿Qué tan difícil es?
En dificultad normal es un festín de poder divertido y agresivo. En los niveles más altos se vuelve brutal, con combates largos y castigadores que desgastan a más de uno. Si una batalla empieza a parecer un trámite, no hay vergüenza alguna en bajar la dificultad y disfrutar del espectáculo.
¿El combate aguanta hasta el final?
El primer tramo es el más sólido, y algunos encuentros del tramo final se apoyan en enemigos repetidos y jefes que se parecen demasiado entre sí. Si el bucle empieza a cansar, la historia y los diálogos son buenas razones para llegar al final. La espada, los poderes y el arsenal mejorable siguen haciendo que los buenos combates brillen.
¿Se puede jugar en solitario?
Sí, es un juego para un solo jugador. Toda la campaña está construida en torno a ti, Lo Wang, tu katana y lo que la situación pida: un impulso, un hechizo de congelación o un lanzacohetes. También hay un modo supervivencia de oleadas, aunque es la parte menos celebrada del paquete.






















