$4.99Overlord™ Sé el malo de la película, y ríete
Comanda una horda de esbirros por un mundo de fantasía retorcido, abriéndote paso a golpes y saqueos hasta convertirte en señor oscuro.
¿Vale la pena Overlord™?
Overlord™ vale la pena si…
- siempre has querido jugar de villano en lugar de caballero de brillante armadura
- te gustan los juegos que no se toman en serio y se ríen de los clichés de la fantasía
- disfrutas más dirigiendo una multitud caótica que controlando un escuadrón ordenado
- quieres una historia donde tus decisiones cambian de verdad el mundo
- puedes perdonar unos controles torpes y anticipados a cambio de un buen chiste
Capturas de pantalla
Dirigiendo tu horda de esbirros
El corazón de Overlord no es tu brazo con la espada, sino la multitud de criaturas pequeñas, malvadas y profundamente estúpidas que te siguen a todas partes. Las guías por el campo de batalla, las lanzas contra los enemigos y las usas sobre el propio mundo: para destrozar obstáculos, llevarse el botín, tirar de palancas e intimidar a los locales. Cada tipo de esbirro sirve para ciertas tareas, así que parte de la diversión está en decidir quién va dónde. No son soldados, son una herramienta, y el juego nunca finge lo contrario. Se atascan, se despistan, mueren por razones ridículas, y ver el caos desatarse mientras parlotean es la mitad de la gracia.
Qué tan corrupto quieres ser
Cada situación te deja decidir qué clase de Overlord eres, y tus elecciones moldean el mundo y cómo el juego te trata. Aquí no hay un camino del bien puro: la verdadera elección es entre el mal a secas y el mal con ambición. ¿Perdonas la aldea o la saqueas? El juego no deja de preguntar, y tus respuestas dejan huella. Por el camino forjas el botín del campo de batalla en armas y armaduras, consigues poderes que hacen arder a los enemigos en llamas o los hacen encogerse ante ti, y reconstruyes poco a poco tu torre saqueada hasta convertirla en una auténtica sede de la oscuridad. Al final te esperan siete héroes caídos entre tú y el dominio del mundo.
¿Puedes jugarlo a tu manera?
¿Tienes que ser malvado?
No del todo. El juego te da margen para contener la mano: puedes evitar quemar aldeas y matar gente al azar, y apuntar a ser un señor oscuro sorprendentemente moderado. El detalle es que tus esbirros tienen ideas propias, y a veces alguno hará algo terrible que jamás ordenaste. La historia tira hacia lo oscuro de todos modos, así que el heroísmo puro no está realmente en el menú.
¿Es un juego de estrategia o de acción?
Las dos cosas a la vez. Tú mismo luchas en tercera persona, pero la mayor parte de tu fuerza viene de dirigir a tus esbirros en tiempo real, eligiendo qué tipo enviar a dónde y cuándo. Se juega más como guiar a una turba con tu propio cuerpo que como hacer clic sobre unidades en un mapa, y quedarte a un lado a ver el caos es una táctica perfectamente válida.
¿Cómo ha envejecido?
Es un juego antiguo y se nota: los controles y la cámara cuestan acostumbrarse, y los esbirros a veces se atascan o ignoran órdenes. El estilo, el humor y la idea central de comandar una horda de pequeños monstruos han envejecido mucho mejor que el aspecto técnico, y eso es lo que hace que la gente vuelva.





















