$19.99SpaceBourne 2 Construye un imperio entre las estrellas
Vuela, lucha, extrae y comercia a través de una galaxia generada de forma procedural, y luego dirige la facción que la gobierna.
¿Vale la pena SpaceBourne 2?
SpaceBourne 2 vale la pena si…
- quieres un juego espacial que te permita luchar, comerciar, minar y gobernar sin elegir solo una cosa
- disfrutas construyendo algo desde cero y viendo crecer un imperio alrededor de tus decisiones
- puedes perdonar asperezas y bugs a cambio de una escala y una ambición que pocos proyectos en solitario igualan
- te gusta seguir una historia principal que desbloquea poco a poco los sistemas del juego, uno por uno
Capturas de pantalla
Una galaxia hecha a tu medida
El objetivo es simple: construir un imperio en la galaxia. Cómo llegar hasta ahí depende totalmente de ti. Mina asteroides, gestiona rutas comerciales, dedícate a la piratería, fabrica equipo o toma las armas y captura estaciones y sistemas solares enteros. Funda tu propia facción y decide todo sobre ella: sus políticas, su estructura interna, cómo gobierna. Construye nuevas estaciones, haz crecer el ejército y avanza hacia el dominio de la galaxia. La historia retoma donde lo dejó SpaceBourne, pero los métodos los eliges tú, y hay más de un final en el camino.
Decenas de miles de mundos donde aterrizar
Cada sistema solar se genera por procedimientos, y también cada planeta que lo compone. Los planetas tienen su propia estructura, clima y gravedad, con ciudades, pueblos, cuevas, puestos avanzados y secretos repartidos por superficies enormes. Vuelas hacia abajo, aterrizas y sales a explorar a pie o en tercera persona. Un sistema puede ofrecerte un puesto comercial para recorrer, otro una cueva que esconde algo que vale la pena encontrar. Con tantos mundos, no hay dos jugadores trazando la misma galaxia, y siempre hay otro sistema inexplorado a un salto de warp.
Diplomacia, gremios y una galaxia viva
La galaxia no se queda quieta mientras tú construyes. Siete gremios ofrecen misiones secundarias y rangos que escalar, cada uno con sus propios beneficios. La diplomacia va más allá de las relaciones entre facciones: los Starlords y sus casas tienen cada uno sus propias estaciones, planetas, ciudades y flotas, y las relaciones entre ellos pueden cambiar cada dinámica de la galaxia, así que conviene pensar antes de actuar. Los compañeros luchan a tu lado y asumen roles en tu nave, otras naves te llaman con encuentros aleatorios, y las intrigas te esperan en más esquinas de las que puedes contar.
¿Qué deberías saber antes de empezar?
¿Se puede jugar en solitario?
Sí, es un juego para un jugador de principio a fin. Eso sí, en la ficción nunca estás solo: los compañeros luchan a tu lado y pueden recibir roles en tu nave según sus habilidades, y los miembros y casas de tu facción gestionan partes de tu imperio. Pero no hay multijugador, y nunca necesitas a otras personas para disfrutar de nada de esto.
¿Necesitas jugar al primer SpaceBourne?
La historia retoma donde lo dejó SpaceBourne, así que el inicio pega más fuerte si conoces el primer juego. No es un requisito estricto: la campaña te guía por cada sistema del juego de uno en uno, y seguir las misiones principales al principio es la mejor forma de aprender cómo encaja todo antes de lanzarte por tu cuenta.
¿Qué tan tosco es el juego, honestamente?
Lo bastante tosco como para decirlo sin rodeos. Bugs, interfaces raras y mecánicas sin explicar aparecen con la frecuencia suficiente para que incluso los jugadores que adoran el juego las mencionen. La escala es enorme para un equipo pequeño y los hotfixes llegan rápido, pero si una misión con errores o un menú confuso arruinarían tu tarde, este juego pide paciencia. Si puedes reírte de una errata y seguir volando, te lo recompensará bien.


















