$39.99CONTROL Ultimate Edition Telequinesis en una agencia que cambia de forma
Explora un edificio federal cambiante en busca de tu hermano, lanzando concreto y muebles con la mente mientras la realidad se desmorona a tu alrededor.
Capturas de pantalla
Una oficina donde se mueven las paredes
Avanzas entre oficinas, laboratorios y sectores sellados llenos de Altered Items y expedientes, y encuentras notas y cintas que explican objetos imposibles con una burocracia muy seria. Lees sobre un refrigerador que hay que vigilar sin parpadear, y al doblar la esquina la física deja de funcionar sin avisar. La contención falló, y el edificio te recuerda todo el tiempo que nunca fue tuyo.
Primero lanza los muebles
Tu Service Weapon cambia de forma, de disparos de corto alcance a tiros de francotirador y bombas adhesivas, pero la telequinesis hace el trabajo pesado. Arrancas sillas, escombros, extintores e incluso enemigos del suelo y los lanzas por los pasillos. Mejora la salud, la energía y los mods del arma para seguir de pie en las misiones difíciles y las peleas contra jefes.
Un hermano perdido y la verdad tachada
Jesse vino por respuestas sobre su hermano, y terminó heredando el puesto de Director y una presencia corruptora llamada the Hiss. La historia principal te manda tras Objects of Power y aliados extraños, mientras las misiones secundarias abren habilidades bloqueadas y cuartos traseros. Mucho llega en documentos, registros de audio y memorandos secos del Bureau. Armas lo que pasó aquí entre tiroteo y tiroteo, y los archivos suelen ser más divertidos de lo que deberían.
El paquete completo, con expansiones
Esta Ultimate Edition junta el juego principal con The Foundation y AWE. O sea, más sectores de Oldest House por abrir, más poderes por ganar y más expedientes raros para guardar. Es un shooter en tercera persona con áreas abiertas y exploración de estilo Metroidvania: aprendes a levitar, vuelves a esa cornisa inalcanzable y encuentras algo desagradable esperando. Se pone tenso y oscuro, con buena banda sonora y una historia que no deja de preguntar qué es real.





















