$19.99SPORE™ Crea una criatura, luego una galaxia
Dale forma a criaturas disparatadas, míralas crecer hasta convertirse en civilizaciones y dirige su historia desde la charca hasta las estrellas a tu propio ritmo.
¿Vale la pena SPORE™?
SPORE™ vale la pena si…
- te gusta crear tus propias criaturas, edificios y vehículos
- te gustan los juegos que cambian de género cada pocas horas
- quieres algo colorido, divertido y familiar
- te gusta explorar el espacio y conocer especies alienígenas
Capturas de pantalla
De célula a criatura terrestre
Empiezas como una célula diminuta, comiendo, esquivando células más grandes y creciendo piernas para salir a tierra si sobrevives. Después caminas con patas cortas hechas por ti, cazando otros nidos o cantándoles para hacerte amigo. Todo se ve caricaturesco y colorido, y esos bichitos de ojos grandes venden la comedia sin decir una palabra.
Tribus y ciudades con memoria
Después guías a todo el grupo en vez de un solo animal. En la etapa de civilización trazas ciudades, manejas felicidad e ingresos, y diseñas tus propios vehículos de tierra, mar y aire para comprar ciudades rivales o derribarlas. Haber sido amistoso o agresivo antes te abre caminos distintos aquí, así que una célula abusiva puede convertirse en una nación guerrera.
Una galaxia para explorar
La etapa espacial te da una nave que diseñaste tú y toda una galaxia de planetas por visitar. Escaneas mundos nuevos, fundas colonias, comercias, aceptas misiones y conoces imperios alienígenas extraños. Es la parte más larga y libre, ideal para vagar de estrella en estrella y ver tus propias creaciones aparecer en otros planetas. Espera manejo de recursos y diplomacia en vez de simulación dura: mantén llenos el combustible y los fondos y casi todo problema tiene solución.
Herramientas que hacen el trabajo
La otra mitad del juego es el taller. Esculpes criaturas parte por parte, y después diseñas ropa tribal, edificios, vehículos y naves con herramientas simples de arrastrar y soltar. Como todo, de la ameba al crucero, es tuyo, el universo se siente personal de un modo que pocos juegos de estrategia o simulación logran.
¿Qué más debes saber?
¿Cuánto dura cada etapa?
Piensa en cinco juegos pequeños encadenados. Las secciones de célula y criatura enseñan a comer, pelear y hacer amigos, tribu y civilización suman construcción de bases y combate vehicular contra pueblos rivales, y el espacio se abre a exploración larga con colonias, comercio y misiones. Puedes empezar desde el charco y jugar la cadena completa, o empezar después como tribu o civilización en un planeta nuevo.
¿Qué cambian tus decisiones anteriores?
Cómo sobrevives importa después. Comer carne o plantas, pelear o hacerte amigo de otras especies, y preferir la guerra o la paz como tribu influye en qué bonos y caminos recibes en la siguiente etapa. Es un empujoncito suave y no un castigo, más una inclinación hacia carnívoro o encantador, guerrero o diplomático, que una partida arruinada.
¿El creador de criaturas es tan central?
Sí. Casi todo lo que camina, maneja o vuela sale de esas herramientas, desde una célula tambaleante con ojos prestados hasta ropa tribal, edificios, autos, barcos, aviones y naves. Los diseños también afectan estadísticas como velocidad, ataque y habilidad social, así que el monstruo más tonto igual tiene que funcionar. Esa mezcla de comedia y función es por lo que la gente lo abre para una criatura más.

















