$24.99TerraTech Constrúyelo, conduce con él, pelea con él
Diseña vehículos a base de bloques, explora un mundo abierto infinito y batalla contra mineros rivales por territorio y ganancias.
¿Vale la pena TerraTech?
TerraTech vale la pena si…
- te encantaba la idea de que esas construcciones de tu infancia realmente condujeran, volaran y dispararan
- quieres un juego de supervivencia y crafteo donde la base tenga ruedas, o alas
- disfrutas de las soluciones de ingeniería y no te molesta cuando la física las humilla
- quieres un sandbox para compartir, construyendo juntos o volándose en pedazos en Sumo
- te gustan los juegos donde la próxima máquina que diseñas es el verdadero progreso
Capturas de pantalla
Prospección en un planeta hostil
Aterrizas como un prospector intergaláctico con ganancias y gloria en mente, y el planeta no entrega ninguna de las dos. Reúnes y procesas recursos naturales, construyes bases de almacenamiento, refinación y construcción, y conviertes el mineral crudo en nuevos bloques para tus máquinas. Los mineros rivales quieren los mismos depósitos, así que defender lo que tienes requiere tiempo, recursos y habilidad: cada bloque que equipas puede dañarse o destruirse, lo que hace que ir armado sea parte de sobrevivir, no un extra opcional. El éxito abre nuevos territorios y nuevas tierras que explotar. Los mundos se generan de forma procedural y son infinitos, así que siempre hay otra cordillera, pradera o desierto tras el horizonte con más recursos dentro.
Mejor con amigos en la cabina
TerraTech está en su mejor momento cuando alguien más acompaña en el asiento del copiloto. Únanse en la Co-op Campaign y prospeccionen juntos, o construyan lado a lado en Co-op Creative sin enemigos que interrumpan la ingeniería. Cuando la cooperación se acabe, vayan a la Deathmatch Arena o a Sumo y resuélvanlo como debe ser. La construcción es el corazón del asunto: dos personas que juntan bloques e ideas suelen terminar con máquinas que ninguna habría creado sola, y la física se encarga de que los resultados se tambaleen, se vuelquen y se desarmen de maneras que dan risa. Un detalle que conviene saber: jugar con amigos en una configuración privada es la forma más fluida de hacerlo, ya que las sesiones públicas pueden atraer a griefers.
Un vehículo construido a tu manera
Cada máquina del juego, la tuya y la de tus enemigos, está hecha de lo mismo: bloques. Armas, ruedas, alas, cabinas, propulsores, todo se ensambla, así que un Tech puede ser un auto explorador esbelto, un tanque de guerra blindado, una nave de ataque aérea o una fábrica rodante gigantesca, y nada te impide atornillar las tres ideas en un solo chasis. Los bloques provienen de varias Mining Corporations, cada una con su propia marca de tecnología, así que las piezas tienen carácter real: bastiones de servicio pesado de GeoCorp, equipo de reconocimiento de alto rendimiento de Venture, el armamento extraño de Reticule Research. Cuando un enemigo destroza tu vehículo, puedes tomar sus bloques del resto y acoplarlos al tuyo en el momento.
Siete corporaciones, una sola escalera
El progreso pasa por las Mining Corporations. Completar misiones y descubrir bloques para cada una sube tu reputación con ellas, lo que desbloquea los componentes más codiciados de su arsenal. Cada corporación tiene su especialidad: GSO cumple con el trabajo, GeoCorp está hecha para minería a gran escala, Venture vuela, Hawkeye opera con eficiencia militar y enfoque en sigilo, Better Future aporta superioridad tecnológica, y Reticule Research experimenta con armamento extraño. Ese sistema de reputación moldea lo que construyes: el Venture Hail Fire Rifle que acaba de destrozarte el vehículo puede ser tuyo, si prospeccionas los recursos y lo fabricas en un fabricador de Venture que ganaste al superar su desafío contrarreloj en las montañas.
Tres formas de jugar en solitario
La Campaign te envía como prospector en busca de ganancias y gloria, equilibrando construcción, comercio y combate contra mineros rivales mientras te expandes. El Gauntlet Challenge enfrenta a tus Techs contra el reloj, una forma práctica de averiguar si ese artilugio glorioso realmente maneja bien. Entre los tres modos, el juego cubre ambos estados de ánimo: progreso estructurado con apuestas, y sesiones tranquilas de ingeniería donde la única fecha límite es tu propia paciencia. La construcción es la parte a la que la gente siempre vuelve, y Creative es donde recibe más espacio.






















