$13.99Romestead Construye un asentamiento, lucha contra la noche
Roma ha caído y los muertos caminan de noche. En Romestead recolectas, cargas, construyes y peleas para convertir un campamento improvisado en un asentamiento que funcione, despertar a los dioses silenciosos y enfrentar jefes con hasta siete amigos o en solitario. Cultivar es opcional, lanzar rocas se recomienda.
¿Vale la pena Romestead?
Romestead vale la pena si…
- te gusta repartir tu tiempo entre pelear, construir y explorar
- te gusta el survival crafting donde cargar y construir se siente físico
- quieres una ciudad cooperativa para manejar con amistades, hasta ocho jugadores
- te gusta alimentar dioses para conseguir mejoras de tecnología y peleas contra jefes
Capturas de pantalla
Las noches son de los muertos vivientes
De día cortas, excavas y construyes, y de noche defiendes todo lo que hiciste. Los muertos salen cuando oscurece, y después los biomas, las mazmorras y las incursiones no te dan tregua. Peleas con espadas, lanzas, arcos, escudos y todo el equipo que consigas o fabriques, y mejoras mientras los jefes se ponen más duros. Es tanto un RPG de acción como un juego de construcción, así que prepárate para ganarte tu granja.
Todo lo pesado pesa de verdad
Las rocas, los minerales y los troncos son objetos físicos. Tomas uno, lo llevas a casa y vuelves por el siguiente. O conectas carretas como un trenecito y los llevas todos de una vez. Si algo te ataca en el camino, puedes lanzarle lo que lleves encima, roca incluida, directo a la cara. Los edificios también piden un minijuego de ritmo corto cuando ya tienes los materiales. Hace que una pared terminada se sienta bien construida, tronco cargado tras tronco.
De campamento a ciudades comerciales
Empiezas con un campamento y lo conviertes en asentamientos para fabricar, cultivar y producir de forma automática. Reclutas sobrevivientes como artesanos, los mantienes contentos y los pones a trabajar en tiendas, granjas, puestos comerciales y centros de recolección. Caminos, muros, defensas y decoraciones le dan forma a la ciudad, y tener las defensas listas importa cuando llegan los invasores. Al llegar a nuevos biomas puedes fundar más asentamientos especializados y conectarlos con rutas comerciales, para que una ciudad muela la harina mientras otra extrae el estaño.
Despierta a los dioses, asalta sus mazmorras
Los dioses han quedado en silencio, y los sacrificios los despiertan. Haces ofrendas, ganas su favor y desbloqueas tecnologías, mejoras y potenciadores que ayudan a reconstruir Roma. El mundo se genera de forma procedural y está lleno de lugares hechos a mano, secretos y mazmorras llenas de enemigos y acertijos. Pasarlas da equipo, baratijas e incluso nuevos ciudadanos. Al final del camino te esperan jefes épicos. Derrota a los enemigos de Roma, y los dioses te devuelven el favor.
¿Qué conviene saber antes de empezar?
¿Cómo funciona el cooperativo?
Puedes jugar en solitario o con hasta ocho jugadores. La dificultad se ajusta según cuántas personas haya en el mundo. Puedes alojar tu propio servidor o conectarte de forma directa, para que una amistad cargue troncos mientras otra frena a los muertos.
¿Qué haces en el día a día?
Exploras, recolectas, llevas recursos pesados a casa, construyes y mejoras, cultivas, reclutas artesanos, mantienes contentas las ciudades, manejas la producción automática y pasas mazmorras para conseguir equipo, baratijas y ciudadanos. De noche, peleas.
¿Para qué sirven los dioses?
Su favor desbloquea tecnologías, potenciadores y mejoras, lo que hace más manejables la reconstrucción y las peleas contra jefes.
¿Qué tan duro es el combate?
Espera hordas de muertos vivientes, incursiones a la ciudad, mazmorras complicadas y jefes épicos que piden mejor equipo y preparación. Lleva un escudo, lleva amistades y no abras una ruta comercial a medianoche.



















