GratisPOSTAL Un shooter de los 90 que no debería ser tan gracioso
Un shooter top-down frenético donde lunáticos armados te rodean y la comedia negra atraviesa cada tiroteo.
¿Vale la pena POSTAL?
POSTAL vale la pena si…
- quieres un shooter old-school rápido y brutal que puedas terminar en sesiones cortas y frenéticas
- te gusta el humor oscuro que nunca pide perdón
- disfrutas de shooters retro con bordes anticuados y toda su personalidad intacta
- necesitas un lugar inofensivo para desahogarte después de un largo día
- quieres co-op en LAN o deathmatch para hasta 16 jugadores
Capturas de pantalla
Carnaza explosiva desde arriba
Este es un shooter isométrico clásico, y va a toda velocidad. Limpias un pueblo azotado por la violencia con nueve armas: la Scatter Gun para el trabajo a corta distancia, granadas y minas para las habitaciones a las que prefieres no entrar, el Napalm Launcher para todo lo demás, y los Heatseeker Rockets cuando la multitud se pone ambiciosa. La munición escasea y los enemigos disparan desde lejos, así que cada avance cuesta algo. Los enemigos son variados de formas que no se te olvidan: granaderos que lanzan cócteles molotov, expertos en armas pesadas que disparan cohetes y avestruces furiosos. Sí, avestruces. Agáchate, haz strafe, dispara y elimínalos antes de que te eliminen a ti.
Una atmósfera sombría e inquietante
No vengas esperando el absurdo payasesco de POSTAL 2: esta primera entrega es más oscura y más extraña, con una veta de terror psicológico corriendo por debajo de los tiroteos. El aspecto dibujado a mano es sucio y opresivo, el diseño de sonido te mantiene en tensión, y todo se siente como estar a una mala decisión de la catástrofe. Esa pesadez es la intención, y es lo que hace que el juego sea memorable en lugar de un shooter más de los 90. El humor negro sigue presente, seco e incómodo, y el juego nunca se disculpa por nada de esto.

















