$19.99Furi Un duelo a la vez
Encadena esquives y paradas por fases frenéticas, aprendiendo los patrones de cada guardián hasta que el golpe final por fin conecta.
¿Vale la pena Furi?
Furi vale la pena si…
- te gustan los combates que exigen ritmo, reflejos y leer patrones en lugar de subir estadísticas a lo tonto
- quieres un juego construido alrededor de duelos, donde cada jefe te enseña algo nuevo
- le tienes debilidad a las bandas sonoras de synthwave y darksynth que golpean tan fuerte como el combate
- disfrutas de los juegos difíciles donde perder te enseña algo y el siguiente intento se siente más cerca
- prefieres rejugar una campaña corta e intensa antes que meterte en una larga
Capturas de pantalla
Una arena, un guardián, sin relleno
El juego entero son peleas contra jefes. Caminas un tramo corto entre arenas, escuchas a tu compañero enmascarado hablar, y entonces aparece un guardián con nombre y rencor. Cada uno tiene varias fases, y en la mayoría tienes que quitar dos barras de vida, la segunda por lo general a corta distancia, donde disparar desde el otro lado de la arena no te va a salvar.
Tu arsenal es pequeño y afilado: una espada, un bláster, un disparo cargado, más paradas, esquivas y desplazamientos laterales para defenderte. Cada jefe pone a prueba una mezcla distinta de esas herramientas, así que la pelea que acabas de aprender no te servirá para la siguiente. Si pierdes, repites la fase; si ganas, la victoria se siente merecida, porque el juego es lo bastante preciso como para que cada error sea tuyo y cada triunfo también.
¿Preguntas antes de pelear?
¿Necesitas un control?
Muy recomendado, y el propio juego te lo dice al iniciarlo. El combate mezcla golpes de espada, disparos con doble stick, paradas y esquivas, y un control maneja esa mezcla con comodidad. Se puede jugar con teclado y ratón, pero el diseño claramente favorece el control.
¿Hay una historia, o solo peleas?
Hay una historia, contada en conversaciones entre peleas y breves tramos a pie donde tu compañero con máscara de conejo habla mientras te diriges a la siguiente arena. Encarnas a un prisionero silencioso que se enfrenta a guardianes en una prisión flotante, y cada victoria revela más sobre por qué estabas encerrado. El guion y las voces reciben reacciones mixtas: a algunos les parece una trama delgada, otros se dejan llevar por la atmósfera y el final.




















