$14.99From Dust Moldea el mundo contra la naturaleza
Recoge arena, represa ríos y frena la lava para mantener con vida a una pequeña tribu en islas donde todo fluye con física real.
¿Vale la pena From Dust?
From Dust vale la pena si…
- quieres un god game sobre terreno y física, no sobre ejércitos y adoradores
- disfrutas de los puzzles donde la respuesta es un paisaje transformado
- te gustan los juegos para relajarte, tocando un sandbox a tu propio ritmo
- recuerdas Black & White o Populous y te preguntas dónde andará ese género
Capturas de pantalla
Esculpe el mundo con tus manos
Tus poderes son los propios elementos. Recoge tierra y amontónala para formar una loma, succiona agua de un lago, o atrapa una masa de lava y déjala en un lugar menos inflamable. Nada es una pincelada estática: la arena que sueltas se derrumba y resbala, el agua busca los puntos bajos y la lava quema todo lo que toca. Un solo cambio se propaga por todo el mapa, y por eso el terraformado aquí se siente menos como pintar y más como negociar con un material muy terco. Cuando el plan sale bien y la inundación rodea tu nueva colina en vez de arrasar tu aldea, la satisfacción es enorme.
La naturaleza contraataca
El mundo es precioso y quiere matar a tu tribu. Tsunamis llegan desde el mar, los incendios se propagan por la maleza seca, los volcanes entran en erupción, los terremotos agrietan el suelo y las lluvias torrenciales hinchan los ríos. Cada desastre es un problema de física por resolver bajo presión: quizá construyas una represa en un canal antes de que llegue la ola, o abras una cortafuegos en el bosque antes de que lleguen las llamas. El modo historia lleva a tu tribu por 13 territorios de un archipiélago misterioso, recuperando los poderes perdidos de sus ancestros a medida que avanzas. Después, el modo Challenge te pone 30 mapas tipo puzzle contra reloj, con tablas de clasificación mundiales para tus puntuaciones.
¿Qué deberías saber antes de jugar?
¿Peleas contra alguien, o todo es contra la naturaleza?
Todo es contra la naturaleza. No hay enemigos que derrotar ni ejércitos que comandar. La tensión viene de los desastres y del terreno: tu trabajo es llevar a tu tribu a salvo por terreno hostil, fundar nuevas aldeas y recuperar poderes ancestrales. Si un plan sale mal, tu gente pide ayuda con el desastre, y eso hace que los fracasos se sientan personales.
¿Es difícil de aprender?
No. Las mecánicas se aprenden rápido y se juegan con calma: tomas un elemento, lo colocas y dejas que la física haga el resto. La dificultad está en los puzzles, no en los controles. Es un juego al que vuelves fácilmente después de una pausa, y en el que es muy cómodo perderse.























