$13.99Feastopia
Feastopia es un city-builder culinario roguelite donde firmas un contrato con un huevo caído del cielo y luego crías al dios pequeño y hambriento que vive dentro. Siembras cultivos, cocinas platos, das vivienda a los habitantes y conectas granjas con fábricas para que nadie pase hambre y todos estén felices, mientras los mapas, las recetas y los desastres cambian en cada partida.
¿Vale la pena Feastopia?
Feastopia vale la pena si…
- te gustan los city-builders tiernos y coloridos de cocina y cadenas de suministro
- te gustan las partidas roguelite donde mapas, recetas y eventos cambian cada vez
- te gusta alimentar a una criatura para desbloquear bendiciones y nuevas rutas de construcción
- te gusta planear con planos al azar, como armar un mazo
Capturas de pantalla
Alimenta a un diosito exigente
Todo en tu metrópolis foodie apunta a una sola boca. El dios joven espera que lo alimentes cada día, pide platos específicos y te premia con bendiciones y regalos cuando su paladar queda contento. Si dejas su estómago vacío, hay consecuencias.
Empiezas con campos de papas y cocinas sencillas, y luego avanzas hasta huertos, ganado, cervecerías, panaderías y una producción de materiales más grande. Una cadena de suministro estable mantiene a los habitantes sanos y felices, mejora las habilidades de tus trabajadores y sube las estadísticas del diosito para abrir nuevas rutas de desarrollo. Dejas una cosecha en el almacén y ya está lista en toda la ciudad, la llevan los pájaros, así que el reto es qué preparar y cuándo.
Una ciudad que se reinicia
Cada intento usa un mapa generado al azar con sus propios recursos, recetas de comida y eventos. Eliges planos sobre la marcha, desbloqueas cientos de habilidades y mandas equipos de exploración a las tierras salvajes en busca de materiales raros, recetas perdidas y pistas sobre el contrato que firmaste.
Las tormentas y otros desastres rompen tu ritmo, los habitantes quieren refugio y mejores productos, y llega más gente cuando la ciudad los cuida bien. El dilema es elegir: los planos equivocados al inicio pueden definir todo tu menú, así que cocinas con lo que te toque.
Conviene saber
¿Se puede jugar en solitario?
Sí. Es un city-builder para un jugador. Gestionas todo el asentamiento por tu cuenta, desde granjas y cocinas hasta viviendas, fábricas y equipos de exploración.
¿Qué necesitan los habitantes además de comida?
Refugio, salud y felicidad. Mejores bienes y servicios, como hospitales, además de una producción mejorada para artículos de mayor calidad, los mantienen contentos y atraen a más creyentes para ayudar a criar al diosito.
¿Cómo funciona la exploración?
Mandas equipos a las tierras salvajes del continente. Vuelven con materiales raros, recetas de comida y tesoros enterrados que dan pistas sobre el contrato divino.
¿Si fallas se pierde todo?
Un asentamiento fallido termina esa partida y empiezas de cero en un nuevo mapa al azar. Los desbloqueos permanentes y las recetas reunidas se conservan, así que en los intentos siguientes tienes más edificios y platos para elegir.
























