$9.99Fantasy General Dragones en lugar de tanques
Planifica una campaña de fantasía por turnos a través de cinco continentes, haciendo crecer a tus veteranos y buscando objetos mágicos mientras derribas a los lugartenientes del Shadowlord.
¿Vale la pena Fantasy General?
Fantasy General vale la pena si…
- te gustan los wargames lentos y cuidadosos, donde cada unidad veterano llevó misiones para entrenarse
- disfrutaste Panzer General y quieres la misma fórmula de hexágonos y ataques, pero con dragones en vez de tanques
- prefieres planificar un ejército entre batallas antes que los reflejos rápidos
- puedes vivir con gráficos de los 90 a cambio de un diseño que todavía se juega de maravilla
- quieres una campaña de estrategia que se ramifica de manera distinta cada vez que la empiezas
Capturas de pantalla
Un ejército, cinco continentes
Eliges a uno de cuatro campeones, cada uno con sus rasgos y habilidades propias, y luego levantas un ejército partiendo de casi nada. Tienes a tu disposición más de diez clases de unidades y cuatro razas: mortales, magia, bestias y mechs luchan codo con codo. La campaña se extiende por cinco continentes, cada uno de los cuales termina con uno de los tenientes del Shadowlord, y eliges qué territorio liberar a continuación entre dos o tres opciones. Esas decisiones importan: rutas distintas traen héroes diferentes para reclutar, artefactos diferentes para encontrar y batallas diferentes para librar. El ejército que construyes se conserva de batalla en batalla, así que cada veterano que mantienes con vida es una inversión.
Veteranos que vale la pena proteger
Las unidades ganan experiencia batalla tras batalla, y un regimiento curtido vale mucho más que uno novato. Perder una unidad de nivel alto duele durante el resto de la campaña, incluso cuando puedes permitirte comprar un reemplazo, porque hacen falta misiones para recuperar esa experiencia. Así que sopesas cada avance: ¿lanzas la caballería a campo abierto para tomar una ciudad lejana, o la mantienes a resguardo? El terreno importa muchísimo, flanquear y rodear a los enemigos da sus frutos, y las unidades heridas son más propensas a retirarse cuando las atacan. Los jugadores cuidadosos que tratan cada regimiento como algo precioso se sentirán como en casa aquí.
Investigación, reliquias y un aire retro
Entre batalla y batalla gastas tu oro en dos direcciones: investigar mejoras para tus clases de unidades, o reclutar y equipar al ejército que tienes delante. Equilibra las dos cosas y tus fuerzas se harán más fuertes en cada misión. Por el camino aparecen objetos y héroes ocultos que potencian aún más a tus tropas. La presentación es pura de los 90: bocetos de unidades encantadores, una banda sonora coral, una interfaz de apuntar y hacer clic, y mapas hexagonales que se parecen exactamente a lo que son. Los gráficos son viejos, y el juego no se disculpa por ello. Lo que aguanta el paso del tiempo es la planificación, y ese es justo el punto.























