$2.99 (−90%)Tchia Lanza tu alma a cualquier cosa
Una aventura de mundo abierto tropical con un as bajo la manga: Tchia puede lanzar su alma a cualquier animal u objeto que encuentre. Escala lo que quieras, planea desde los acantilados, navega en barco por lagunas turquesa, toca un ukelele totalmente jugable y descubre una historia emotiva inspirada en Nueva Caledonia. Relajado, colorido y lleno de pequeñas sorpresas.
Capturas de pantalla
Saltos de alma: sé el pájaro, el pez o la cubeta
El don de Tchia le permite tomar el control de cualquier animal u objeto al alcance, y la lista es larga: más de 30 animales y cientos de objetos. Vuela sobre las islas como pájaro, desentierra tesoros como perro, surfea las olas como pez o rueda cuesta abajo como coco. Cada cuerpo se mueve de forma distinta, así que elegir el correcto es la mitad de la diversión, y también importa en los puzles. Cuando necesitas algo que no está ahí, toca una melodía en tu ukelele para llamarlo. Aterrizas en una playa, ves un cangrejo y, de repente, el cangrejo eres tú, cortando una cadena con sus pinzas.
Un archipiélago hecho para vagar
Este es un sandbox con físicas reales, y el movimiento es su corazón. Entre las dos islas grandes hay archipiélagos más pequeños y naufragios, y tu barco personalizable te lleva por las lagunas; las travesías largas siguen siendo placenteras en lugar de tediosas. El mundo no muestra tu posición exacta en el mapa, lo que exige un poco más a tus ojos y tu memoria que la mayoría de los mundos abiertos. A algunos jugadores les encanta eso, a otros les parece un fastidio.
Un ukelele que de verdad hace cosas
El ukelele es totalmente jugable, acordes incluidos, y es más que un juguete. En momentos clave de la historia tocas secciones de ritmo junto a los habitantes de las islas, y en el mundo, las melodías desbloqueables activan efectos reales: llamar animales, provocar lluvia y cosas más extrañas. Entre misiones puedes sentarte junto a una fogata y tocar por gusto. La música de todo el juego bebe de los instrumentos y ritmos de Nueva Caledonia, y es uno de sus puntos fuertes, desde las canciones que cierran cada capítulo hasta la melodía que suena mientras navegas.


















