$14.99STRIDER™ / ストライダー飛竜® Abre paso a golpes de espada en una ciudad de cíborgs
Un ninja asesino corre, se desliza y corta a través de una inmensa metrópoli cyberpunk sin detenerse nunca.
¿Vale la pena STRIDER™ / ストライダー飛竜®?
STRIDER™ / ストライダー飛竜® vale la pena si…
- quieres un metroidvania donde moverse sea la mejor parte
- te gusta la acción rápida estilo arcade, con el espíritu de la era de Genesis y SNES
- disfrutas de sesiones cortas e intensas rebanando enemigos a toda velocidad
- tienes alrededor de diez horas y quieres sentirte un ninja absurdamente poderoso
Capturas de pantalla
Combate que nunca se detiene
Hiryu elimina a los enemigos pequeños de un solo golpe, y el juego está afinado en torno a esa velocidad. Te mantienes en movimiento, atravesando salas llenas de soldados cibernéticos en segundos, y luego te deslizas o trepas para llegar al siguiente combate desde un ángulo que no esperaban. Los cyphers de plasma le dan a la espada opciones reales: uno quema, otro congela a los enemigos en su sitio, y otro devuelve las balas directamente a los drones voladores que las dispararon. Los enemigos con escudo solo caen ante el cypher adecuado, así que lo cambias al vuelo y mantienes el ritmo. Cuando una sala se llena de soldados y máquinas a la vez, despejarla sin detenerte es todo el placer del juego.
Una ciudad hecha para un ninja
Kazakh City es un mundo masivo e interconectado, y lo cruzas como lo haría un ninja: saltando, trepando por cualquier superficie, corriendo por las paredes y deslizándote por los conductos de ventilación. Las nuevas habilidades reabren constantemente zonas ya conocidas. Un ataque de carga rompe escudos específicos, un golpe al suelo destroza las rejillas del piso, y mejoras posteriores te permiten rebotar por el aire o volar entre distritos lejanos. Volver sobre tus pasos es parte del diseño, y casi nunca se hace pesado, porque simplemente moverse por el mundo es lo mejor del juego. Los distritos varían muchísimo, desde calles iluminadas con neón hasta alcantarillas, laboratorios y bases militares, cada uno con su propio estilo.



















