$9.99SpaceChem Construye fábricas de pura lógica
Programa dos pequeños brazos robóticos para unir átomos en moléculas, una máquina elegante a la vez.
¿Vale la pena SpaceChem?
SpaceChem vale la pena si…
- te gustan los rompecabezas que toman horas de bocetos y aun así valen la pena
- disfrutas los juegos de programación o lógica donde la solución nunca te la dan hecha
- quieres optimizar un diseño que ya funciona, no solo encontrar uno
- prefieres pensar a tu propio ritmo antes que los reflejos rápidos
Capturas de pantalla
Dibujar instrucciones en vez de escribir código
No escribes comandos. Cada reactor tiene dos waldos, y para cada uno dibujas una pista a través de la cuadrícula y colocas instrucciones sobre ella: agarrar este átomo, rotar la molécula, añadir un enlace, fusionar estos dos, soltar el resultado. Los waldos repiten sus bucles una y otra vez, así que un diseño es en realidad un programita escrito con dibujos. El conjunto de herramientas es pequeño a propósito, y ahí vive el desafío: con solo un puñado de movimientos disponibles, organizarlos de modo que los dos brazos nunca choquen y cada molécula salga bien exige pensar de verdad en el espacio. Cuando por fin lo entiendes, el reactor funciona solo y todo el artilugio se siente tuyo, porque lo es.
Un comienzo suave y una subida empinada
La curva es lenta y amable: los primeros niveles te enseñan lo básico y te dejan espacio para experimentar, sin temporizadores y sin castigo por una solución desordenada. Si produce la molécula correcta, cuenta. Más adelante, el juego pide más: cuotas de producción, espacio reducido en los reactores y rompecabezas que llevan el sistema al límite. Tampoco hay salida por la fuerza bruta, porque el tablero es demasiado pequeño para una respuesta tonta y caótica. El tramo final es famosamente duro, y hay jugadores que nunca lo terminan, pero los rompecabezas siguen siendo resolubles, no imposibles. Toma notas, haz bocetos en papel, aléjate y vuelve: así se supone que se juega este juego.




















