$16.24 (−35%)ROUTINE Sin mapa, sin piedad
Un horror de ciencia ficción en primera persona en una base lunar abandonada construida alrededor de una visión del futuro de los años 80. Sin puntos de referencia, sin mapa, sin que nadie te guíe de la mano: exploras, lees terminales y reconstruyes lo que pasó mientras algo en la oscuridad está convencido de que tú eres la amenaza.
¿Vale la pena ROUTINE?
ROUTINE vale la pena si…
- te gustan los juegos que nunca te dicen a dónde ir y esperan que leas, escuches y pienses
- tienes paciencia para una construcción lenta y silenciosa del terror, en vez de un horror de acción rápida
- adoras los mundos retrofuturistas, las terminales analógicas y el diseño de sonido que deberías jugar con audífonos
- disfrutaste la cautela y la vulnerabilidad de juegos como Amnesia, pero en un entorno de ciencia ficción
- prefieres una historia fuerte y concentrada antes que una larga
Capturas de pantalla
Una base que confía en que encuentres tu propio camino
ROUTINE no te da marcadores, ni mapa, ni recordatorios. Hasta tu identidad es algo que verificas mirando hacia abajo, a tu propio traje.
El escenario es una base lunar diseñada según una visión del futuro de los años 80, y la dirección artística retrofuturista lo lleva todo: cuartos de vivienda deteriorados, estaciones de tranvía, un centro comercial abandonado, todo con luz tenue y decorado con esmero. El sonido hace un trabajo igual de importante, con audio diegético y una pantalla casi vacía que te mantienen dentro del casco. Es un horror lento y deliberado, y recompensa la atención.
Una sola herramienta para todo, incluido seguir vivo
Tu Cosmonaut Assistance Tool, la C.A.T., es el único objeto que llevas durante todo el juego. La usas para acceder a terminales críticas, orientarte en el entorno e identificar pistas, y sus pequeños clics e interruptores son parte del encanto: la operas a mano, como lo harías con un dispositivo real.
También es tu último recurso. Cuando algo viene por ti, la decisión es tuya: correr, esconderte o disparar la C.A.T. para ganar tiempo. Las baterías están esparcidas por la base, así que el verdadero límite no es la munición sino los nervios. Hay puntos de guardado manuales en lugar de autoguardados, lo que hace que cada decisión sobre cuándo avanzar pese mucho más.
¿Qué deberías saber antes de jugar?
¿Se puede jugar en solitario?
Sí, es un juego exclusivamente para un jugador. Esa soledad es parte del diseño: estás solo en una base silenciosa, y el vacío, las voces grabadas a lo lejos y las cosas que se mueven en la oscuridad juegan con ello.
¿Cuánto dura, y se puede rejugar?
Una primera partida dura aproximadamente entre cuatro y siete horas. La historia se desarrolla igual cada vez, así que hay poco motivo para volver una vez que sabes qué pasó. Es una experiencia concentrada, de un solo viaje, más que un juego pensado para repetir visitas.
¿De verdad da miedo?
Sí, y sobre todo a través de la atmósfera más que de sustos constantes: silencio, zumbidos mecánicos, pasos pesados en la oscuridad y amenazas que puedes oír antes de ver. Algunos jugadores encuentran que los enemigos son bastante fáciles de evadir una vez que aprendes los trucos, así que el terror viene más del ambiente que del peligro.
¿Cómo se sostiene la historia?
Los primeros capítulos plantean un misterio sólido y una atmósfera genuinamente inquietante. La segunda mitad es más irregular: el ritmo se hunde en la búsqueda por grandes áreas oscuras, y la historia pierde parte de su foco. Ven por la base, el ambiente y el misterio de las primeras horas más que por un final redondo.

















