$13.99Lunacid Descenso al Gran Pozo
Ábrete paso a golpes por una mazmorra empapada de pavor, con un combate en primera persona lento y deliberado, mientras buscas al Old One en el fondo.
¿Vale la pena Lunacid?
Lunacid vale la pena si…
- te gusta el combate en primera persona lento y deliberado, donde el ritmo gana a los reflejos
- disfrutas de los dungeon crawlers al estilo del viejo King's Field y de mundos retro low-poly
- te encanta cazar secretos, muros ocultos y acertijos que no se explican solos
- quieres un mundo oscuro y atmosférico en el que perderte durante docenas de horas
- no te molestan los largos paseos por pasillos lúgubres ni abrirte camino sin mapa
Capturas de pantalla
Un mundo desechado
Hace mucho tiempo, la Great Beast surgió del mar y cubrió la tierra con niebla venenosa, asfixiando la vida y la luz. De la superficie quedan solo sombras, y a los indeseados los arrojan al Great Well: un pozo de caos y enfermedad iluminado únicamente por la luna. Despiertas en el fondo sin recordar tu crimen y con un solo camino posible: hacia abajo, hacia el Old One dormido, tu última salvación. Entre tú y él esperan almas perdidas, salas podridas y criaturas que preferirían que te quedaras. El tono es sombrío y onírico a la vez, un inframundo bañado por la luna donde cada rincón parece recordar tiempos mejores.
Combate antes del dodge roll
Los combates aquí son lentos y táctiles. Golpeas, retrocedes y bloqueas, y ganas con paciencia más que con reflejos. Un sistema de apuntado por partes del cuerpo te permite atacar zonas concretas del enemigo, y los adversarios tienen debilidades y resistencias elementales, así que elegir el arma o el hechizo correcto importa tanto como acertar el golpe. Empiezas como ladrón, caballero, clérigo o vampiro, y construyes el personaje a partir de ahí. Puede que un momento estés intercambiando golpes con algo en un pasillo estrecho, retrocediendo para recuperar el ritmo y avanzando de nuevo. Es una danza letal y deliberada, y nunca te pide rodar.
Secretos apilados sobre secretos
El Well esconde mucho más que algún cofre suelto. Zonas enteras se esconden tras muros secretos y acertijos esotéricos, esperando a quien tenga ojo atento y mente sospechosa. Hay más de 75 armas y 37 hechizos por descubrir, muchos con usos más allá de lo evidente, y encontrarlos todos es una misión en sí misma. El mundo está construido como un metroidvania: los caminos se retuercen sobre sí mismos, algunas puertas solo se abren desde el otro lado y ciertas zonas permanecen selladas hasta que encuentras el hechizo que te deja entrar. Las pistas crípticas confunden y deleitan a partes iguales. Si te atascas, existe una guía. Nadie está juzgando.
Desafío old-school, a tu manera
Este es un RPG clásico que confía en ti para manejarlo. El progreso es lento y ganado a pulso, la muerte te cuesta caro, y el juego te lo recuerda sin rodeos: no olvides guardar. No hay autoguardado que te rescate, así que decidir cuándo asegurar tu progreso es parte del juego. Docenas de horas de exploración llevan a varios finales, y hasta dónde persigues el contenido opcional depende de ti: puedes terminarlo sin encontrar cada sala oculta o misión secundaria. El combate castiga el descuido, el mundo castiga la codicia, y los mimics de aquí pueden robarte la plata en vez de comerte. Pequeñas misericordias.
¿Qué deberías saber antes de empezar?
¿Se puede jugar en solitario?
Sí, es un juego para un jugador de principio a fin. Todo el Well es tuyo para explorarlo solo, secretos incluidos. Si quieres compañía, comparar notas con un amigo que lo esté jugando al mismo tiempo funciona muy bien: pasarse descubrimientos es la mitad de la diversión de un juego tan críptico.
¿Cómo se ve y suena?
Lleva su inspiración retro con orgullo: gráficos low-poly en el espíritu del 3D temprano, con una banda sonora que vuelve cada zona melancólica y extraña. Puedes elegir entre estilos de presentación, desde el aspecto de la era PS1 y filtros de cinta VHS hasta un renderizado moderno más limpio, así que el dial de la nostalgia lo ajustas tú.
¿Da miedo de verdad?
Apuesta por el terror. El tono es sombrío y opresivo, el diseño de sonido te mantiene inquieto, y algunos lugares que visitas preferirían que te fueras. Es más angustia que sustos constantes, pero si buscas un dungeon crawler que se te meta bajo la piel, este lo consigue.
¿Cuánto dura, y el final cambia cada vez?
Espera docenas de horas para una primera partida, más si persigues cada secreto. Hay varios finales, así que una segunda partida puede ir por un camino muy distinto al primero, sobre todo cuando ya sabes qué armas y hechizos buscar.
¿De qué va la historia?
Fuiste arrojado al Great Well por crímenes desconocidos, en un mundo arruinado por la niebla venenosa de la Great Beast. Tu objetivo es el Old One que duerme en lo más profundo. La trama se desarrolla en silencio, a través de libros y descripciones de objetos repartidos por el mundo en lugar de cinemáticas largas, así que los lectores curiosos son quienes más aprovechan.
























