$4.89 (−30%)Cardopolis
Cardopolis te convierte en alcalde de una ciudad construida por completo con cartas. Colocas edificios, apruebas leyes y haces crecer un sector tras otro para alcanzar cada meta de población antes de la fecha límite, con inversionistas observando y tu predecesor aún desaparecido.
¿Vale la pena Cardopolis?
Cardopolis vale la pena si…
- te gustan los juegos de construir ciudades reducidos a decisiones cortas con cartas
- disfrutas combinar la colocación de edificios con cartas de ley que cambian las reglas
- quieres un relajado juego de ciudad con píxeles y fechas límite por superar
- te gusta el modo infinito para seguir construyendo después de las metas principales
Capturas de pantalla
Una ciudad carta por carta
Construyes Cardopolis como otros alcaldes mueven papeles: una carta a la vez. Casas, servicios y lugares de trabajo salen de un mazo de hasta 150 cartas de construcción, repartidas en cinco mazos temáticos que cambian el aspecto de tus distritos y cómo crecen.
Cada sector tiene una meta de población y un reloj. Colocas cartas para acomodar más habitantes, reordenas el diseño a medida que llegan nuevas cartas y avanzas cuando cumples los números. Al terminar la campaña, el modo infinito te deja seguir jugando hasta que el mapa sea lo más grande que puedas lograr.
Leyes, inversionistas y un predecesor desaparecido
Los edificios son solo la mitad del trabajo. También apruebas leyes de un conjunto de hasta 50 cartas de ley que definen cómo se comporta toda la ciudad, así que parte del reto es combinar la regla correcta con el momento correcto.
Por encima de todo están tus inversionistas, que esperan que cumplas cada meta del sector a tiempo. El tono sigue siendo relajado y con píxeles brillantes, todo en calles vistas desde arriba que avanzan turno por turno, pero la premisa tiene filo. Tu último alcalde desapareció tras decepcionar a la gente equivocada, y no cumplir una meta sugiere que podrías recibir el mismo plan de retiro.
¿Qué saber antes de postularte?
¿Cómo funciona eso de construir con cartas?
Robas y colocas cartas de construcción para llenar cada sector y hacer crecer su población hasta una meta fija. Con hasta 150 edificios en cinco mazos temáticos, cada partida te da una mezcla distinta para ordenar, reemplazar y aprovechar.
¿Qué hacen las cartas de legislación?
Además de construir, eliges entre hasta 50 cartas de ley que ajustan cómo funciona tu ciudad. Elegir cuándo aprobar una ley y cuál conviene al sector que estás haciendo crecer, ahí está la estrategia.
¿Puedes perder o construir para siempre?
Cada sector tiene una meta de población con temporizador, y tus inversionistas esperan que la cumplas. Si fallas, tu mandato termina más o menos como el de tu predecesor. Si cumples las metas, el modo infinito quita la estructura de la campaña para que busques tu ciudad más grande.
¿Se juega por turnos o en tiempo real?
Se juega turno por turno, carta por carta, sin la presión frenética del tiempo real más allá de las fechas límite de población. Eso te permite estudiar el mapa, planear colocaciones y tratar cada sector como un pequeño rompecabezas.


























