$34.99Ratatan Da órdenes con el tambor, lidera ejércitos diminutos
Marca el ritmo con un tambor para dar órdenes, lanza a tus adorables tropitas a un caos de acción lateral lleno de alegría, y trae amigos para la marcha.
¿Vale la pena Ratatan?
Ratatan vale la pena si…
- quieres un juego de ritmo que también sea un brawler de acción con desplazamiento lateral
Capturas de pantalla
Marcha al ritmo
La idea central es simple y un poco absurda: das órdenes mediante secuencias rítmicas, marcando a tiempo para que tus Cobuns avancen, ataquen o retrocedan donde tú quieras. Si pierdes el compás, el plan se derrumba, así que cada combate se convierte en una pequeña actuación musical bajo presión. Tu Ratatan se mueve con libertad mientras el ejército sigue tu ritmo, así que las decisiones importantes son tuyas: a dónde mandar la línea, dónde colocarte y cuándo es momento de retirarse y reagruparse. Un momento vas marcando una marcha constante y al siguiente estás organizando una retirada a las carreras mientras un jefe prepara algo grande. Es un juego rápido y nervioso donde leer el combate importa tanto como llevar el tiempo.
Una isla de caja de juguetes y un sueño terco
Rataport es una isla tan animada como una caja de juguetes, en medio de un mar tranquilo, y los Ratatans que viven allí son criaturas extrañas con aspecto animal, de apariencias y personalidades variadas. Lo que comparten es un sueño: llegar al Everafter y conocer a la Diosa que, según dicen, vive allí. Como héroes que cargan con la esperanza de todos, emprenden el viaje, y siguen intentándolo sin importar cuántas veces fracasen. La animación 2D dibujada a mano le da a cada personaje una personalidad viva en movimiento, y el tono se mantiene dulce y gracioso incluso en plena batalla. Es una pequeña aventura de corazón que envuelve toda esa percusión.
Cuatro jugadores, un solo ritmo
Ratatan está pensado para jugar en compañía: el co-op en línea admite hasta 4 jugadores, y las batallas se convierten en refriegas gigantescas con más de 100 personajes en el campo a la vez. Eso lo hace ideal para una noche casual de co-op: entras a un lobby, alineas tus comandos y tratas de mantener a todo tu escuadrón en el compás mientras la pantalla se llena de caos amistoso. Cuando los ritmos de todos se alinean y la horda se rompe, es de esos momentos que te dan ganas de gritar. El juego también es genuinamente gracioso, así que la mitad de la diversión es reírse del desastre junto a quienes lo provocan. Derroten a los enemigos juntos, como dice la canción.






















