$9.99Proteus
Llegas a una isla de píxeles que te responde con sonidos. Proteus es un paseo corto en primera persona sin objetivos, sin texto y sin peligro: recorres valles y ruinas mientras los árboles, las ranas y la lluvia crean la música a tu alrededor. Cada isla se genera desde cero, así que un paseo dura un ciclo de estaciones y nunca se repite del todo.
¿Vale la pena Proteus?
Proteus vale la pena si…
- quieres un paseo tranquilo sin objetivos, amenazas ni derrotas
- te gusta la música reactiva y disfrutas a Boards of Canada o a Brian Eno
- te gustan los juegos cortos que puedes rejugar de una sentada
- te gustan los lugares extraños y coloridos para pasear y observar
Capturas de pantalla
Una isla que hace música al caminar
Tú te mueves, la isla responde. Acércate a árboles, arbustos, ranas, búhos o luciérnagas y cada uno emite su propio tono, para armar una banda sonora tranquila que cambia con el lugar, el clima y la hora del día. Los pasos suenan como acordes suaves, los animales se escapan con un gorjeo, y la noche y la lluvia lo vuelven todo más extraño.
No hay HUD ni pistas. El estilo está entre el píxel grueso y la pintura modernista clásica, con paletas que pasan del verde de primavera al rojizo de otoño y al blanco de invierno. Ponte audífonos y no tengas prisa por llegar a ningún lado.
Un paseo por las estaciones, nunca igual
Cada visita empieza en una isla recién generada, con sus propias colinas, valles tranquilos, criaturas y ruinas con propiedades mágicas. Exploras en primera persona, ves cómo el día se vuelve noche y encuentras tu propia forma de hacer avanzar el tiempo y las estaciones hasta que el paseo termina.
En teoría es posible verlo todo en una sola pasada, aunque nadie lo logra. La función de postal guarda los datos del mundo dentro de cada captura, así puedes conservar una isla que te gustó o pasársela a un amigo. Corto, tranquilo y fácil de rejugar cuando tu mente necesita aire.
¿Qué conviene saber antes de perderte?
¿Qué haces en realidad en Proteus?
Caminar, mirar y escuchar. Tu presencia es lo único que importa: a dónde vas y cerca de qué te detienes cambia lo que ves y escuchas. Hay ruinas por encontrar y cambios de estación por activar, pero no hay tareas por cumplir.
¿Cuánto toma una isla?
Una partida recorre un ciclo completo de estaciones y termina sola, así que es un juego natural para una sola sentada. Como las islas se generan desde cero cada vez, un segundo paseo te da otros paisajes, criaturas y cambios de color.
¿La música funciona fuera del juego?
No mucho. La banda sonora se compone momento a momento a partir de tu entorno, así que escucharla por separado pierde el sentido. El efecto solo ocurre cuando estás entre las plantas y los animales que la crean.
¿Puedes guardar o compartir una isla que te guste?
Sí, con las postales. Al tomar una captura se guardan los datos de esa isla dentro de la imagen, así puedes volver a ese lugar exacto más tarde o dejar que otra persona lo cargue y lo recorra.























