$4.99OneShift El tiempo se congela, los mundos cambian
Un plataformas de puzles tranquilo pero retorcido donde doblas realidades superpuestas para alcanzar los cubos azules.
¿Vale la pena OneShift?
OneShift vale la pena si…
- te gustan los juegos de plataformas y puzles construidos sobre una sola idea ingeniosa explorada a fondo
- quieres un juego compacto que puedas terminar en una o dos veladas
- disfrutas más del pensamiento espacial que de los reflejos puros, con un poco de ambos
Capturas de pantalla
Congela el tiempo, cambia de mundo, sigue avanzando
Cada nivel es un espacio pequeño que contiene varios mundos apilados uno sobre otro. Solo uno está activo a la vez, y puedes congelar el tiempo y cambiar entre ellos con un solo botón. El truco está en que el cambio funciona en pleno aire: saltas hacia lo que parece un vacío, lo congelas todo, cambias a un mundo donde hay una plataforma bajo tus pies y dejas que el tiempo vuelva a correr. A veces el suelo en el que estabas desaparece al cambiar, así que aprendes a mirar dónde vas a caer antes de comprometerte. Es un salto corto de "¿cómo llego hasta allá?" a reorganizar la realidad durante la caída.
Noventa niveles de cuboides, cubos y bombas
Los primeros 50 niveles usan solo el cambio de mundo. Después el juego te entrega un juguete nuevo: la capacidad de rotar un mundo en giros de 90 grados, arrastrando plataformas más cerca o abriendo paredes que hace un momento eran sólidas. Esos 30 niveles te piden combinar cambio y rotación, y son donde la parte de los puzles despierta de verdad. Por el camino te encuentras con jump pads que te lanzan al cielo, teletransportadores, cuboides rojos letales que cumplen lo que su nombre promete, y bombas con temporizador sobre las que puedes montarte para un impulso si el momento es el correcto. Diez niveles de bono lo rematan, y son lo bastante extraños para que el juego se niegue a explicarlos.




















