$5.99 (−70%)Loddlenaut Limpia el océano, cría loddles
Aspira la baba en un mundo alienígena lleno de color y mira cómo el agua se aclara mientras tus pequeños amigos ajolote crecen.
Capturas de pantalla
Limpiando un océano, burbuja a burbuja
Tu herramienta principal es una pistola de burbujas que elimina la mugre y los restos flotantes sin complicaciones. Cada tipo de contaminación necesita su propio artilugio, así que desbloqueas equipo nuevo a medida que avanzas: una aspiradora de microplásticos por aquí, una fregadora de suelos por allá. Cuando vuelves a una zona del océano que limpiaste hace una hora, el agua está más clara, los colores más vivos y las plantas están volviendo a crecer. Ese progreso constante y visible es el corazón del juego. No hay nada que te persiga ni nada que castigue un error: si se te acaba el oxígeno, simplemente vuelves a la base para intentarlo de nuevo.
Criando a tus loddles
Los loddles son los lugareños redondos y blanditos de GUP-14, y son la razón por la que la limpieza merece la pena. Les quitas la suciedad, les das frutas acuáticas y observas qué pasa: según su dieta, crecen de maneras distintas y desarrollan rasgos y habilidades únicos. Que nazca un loddle nuevo es un pequeño evento. Cuando las aguas están lo bastante limpias y los loddles son fuertes, los sueltas en libertad y prosperan por su cuenta. La Loddlepedia registra cada evolución que has encontrado y las que aún faltan, lo que convierte la hora de comer en un experimento amable.
Basura que entra, mejoras que salen
Cada chatarra que recoges se puede reciclar en piezas para fabricar objetos y mejorar tu equipo: más oxígeno, una mochila más grande, mejores herramientas de limpieza. El bucle es ordenado y gratificante, porque el desastre que eliminas se convierte literalmente en el equipo que te permite eliminar más. Un Global Pollution Tracker muestra dónde se esconden los contaminantes por todo el océano, y completar hitos te da versiones doradas de tus herramientas. Limpiar aquí no es una tarea pegada a una aventura; es la aventura, y el juego la hace cada vez más fluida a medida que avanzas.
Explorando un mundo corporativo hundido
GUP-14 fue abandonado por GUPPI, una mega corporación que vendía de todo, desde refrescos hasta naves espaciales, y sus edificios, barcos y máquinas ahora se oxidan en el fondo del océano. Nadando entre las ruinas, reconstruyes qué les pasó a los antiguos habitantes del planeta a través de lo que dejaron atrás, sin necesidad de conversaciones largas. El mundo abierto es colorido y de bordes suaves, con varios biomas que revivir, cuevas con loddles raros y una gruta secreta donde viven tres Goddles míticos. También hay jardinería: recolecta brotes, planta tu propia flora y haz que cada bioma sea más resistente a la contaminación.



















