$24.99Bugsnax Snacks que muerden de vuelta
Explora una isla colorida, atrapa a su fauna mitad bicho mitad snack y descubre la extraña verdad detrás de una exploradora desaparecida.
¿Vale la pena Bugsnax?
Bugsnax vale la pena si…
- te gusta coleccionar criaturas donde cada especie necesita su propio plan
- quieres una historia con personajes entrañables y un misterio debajo de los chistes
- prefieres juegos sin temporizadores ni presión de fracaso, jugados a tu propio ritmo
- disfrutas del humor que pasa de tonto a inquietante
- te gusta decorar una cabaña y ponerle sombreros a tus botanas
Capturas de pantalla
Capturar botanas que también capturan
Cada Bugsnax es un pequeño rompecabezas. Algunos entran en la trampa si les ofreces la carnada correcta, otros necesitan un artilugio, un plan bien calculado o un poco de abuso de la física antes de acabar en tu mochila. Hay 100 especies repartidas por los biomas de la isla, cada una con su aspecto, su sonido y su truco de captura, y descubrir qué funciona con cuál es el corazón del juego. Unas cuantas crecen hasta tamaños enormes y dan buena pelea. Todo se mantiene sin presión: se puede capturar a todas, nada castiga, y la recompensa por un plan ingenioso es una nueva botana graznando su propio nombre.
El misterio de la isla Snaktooth
Llegas como periodista invitado por la exploradora Elizabert Megafig, y la encuentras desaparecida, su campamento destrozado y sus seguidores dispersos y hambrientos. Reunirlos en Snaxburg es tu primer trabajo; descubrir qué pasó con Lizbert, y qué son en realidad los Bugsnax, es la historia que te acompaña durante todo el juego. Los Grumpuses que reúnes tienen cada uno su propio pasado, y la escritura y las voces le dan un peso real incluso al más tonto de ellos. El juego está etiquetado como terror por algo: la superficie alegre esconde algo más oscuro, y el final cambia según cuánto hayas ayudado por el camino. Las misiones secundarias importan más de lo que parecen.






















